El poder del lenguaje para el desarrollo cerebral de tu bebé
- Psic. Karina Cruz García

- 13 may 2020
- 4 Min. de lectura
La primera infancia es un período crítico para el desarrollo de habilidades lingüísticas, que incluye aprender a comprender y a hablar. El lenguaje le permite a los niños y niñas comunicarse e interactuar con otros, fomenta el desarrollo social, cognitivo, además funge como una habilidad para la preparación escolar y la alfabetización.

Las redes neuronales para la adquisición del lenguaje están completamente formadas desde antes del nacimiento de los bebés, ya que se puede percibir y reaccionar ante ciertos sonidos a partir de las 24 semanas de gestación. Por lo que se puede empezar a aprender un idioma desde que se está en el útero materno. De hecho, el crecimiento de las sinapsis responsables del aprendizaje de un idioma alcanza su punto máximo a los 6 meses de edad, este crecimiento sináptico está influenciado por estímulos auditivos en el entorno inmediato del niño.
Dada esta amplia neuroplasticidad, la primera infancia es un tiempo de vulnerabilidad significativa e inmensa oportunidad para establecer los circuitos neuronales fundamentales y necesarios para el aprendizaje de un idioma. De aquí, que la exposición temprana a interacciones ricas en lenguaje entre adultos y niños formen la base de la nutrición del lenguaje, un término creado para describir el uso de un lenguaje suficientemente rico en compromiso por los cuidadores, en calidad, cantidad y de un contexto que nutra al niño de manera neurológica, social, emocional y lingüística.
Tal como un niño necesita una cantidad adecuada de alimentos nutritivos para el crecimiento físico, también necesita de interacciones mediante el lenguaje para su desarrollo cerebral. El número de palabras que el adulto o cuidador le enseña mediante la pronunciación al niño contribuye a aumentar su nivel y comprensión de vocabulario, mejora su procesamiento del habla, muestra una mayor capacidad de expresión y fluidez verbal, y por ende, influye significativamente en su habilidades y capacidades escolares y educativas.
Las interacciones verbales, es decir, las conversaciones entre el cuidador y el niño suelen tener un impacto más positivo en el desarrollo del infante, que el número de palabras que este puede llegar a decir a determinada edad. Debido a que los turnos de escucha-habla dentro de una interacción, invitan a los niños a la conversación, permitiéndoles desarrollar un léxico temprano, además de adquirir habilidades de comunicación en el contexto de una relación social compartida.
Niños que mantienen una atención conjunta y siguen la mirada del adulto cuando se les habla, adquieren un vocabulario más complejo desde el primer año de vida, en comparación con niños que no siguen los movimientos oculares del cuidador. Por otro lado, aunque son de gran ayuda los vídeos educativos, las grabaciones y la televisión para estimular el lenguaje, no hay datos científicos que sugieran que estos recursos tengan un impacto más significativo para el desarrollo del cerebro en la primera infancia (es decir, en bebés y niños pequeños) en comparación con las interacciones entre el adulto y el niño. Por lo tanto, los intercambios de comunicación y lingüísticos que hay en una conversación entre el cuidador y el bebé son un componente esencial y realmente importante para el lenguaje y el desarrollo cerebral.
Aunado a esto, hablarle a tu bebé o al niño pequeño en voz lenta, articulando de forma un tanto exagerada, puede ayudarle a identificar los sonidos de las palabras, lo cual le permite adquirir una mejor pronunciación desde edades muy tempranas, además ayudará a que identifique cuándo termina y cuándo comienza una palabra en una oración o frase, teniendo una mejor comprensión de lo que se le dice.
Con todo esto, podemos ver que estimular y reforzar el lenguaje desde el hogar, beneficiará enormemente a tu bebé, ya que será expuesto a ideas más complejas, se dará paso a un pensamiento cada vez más abstracto, a un vocabulario ampliado, lo cual es crucial para que se desarrollen importantes procesos cognitivos y habilidades lingüísticas necesarias para el éxito educativo. Así que, mamá y papá debes tener en cuenta la siguiente información para ayudar a tu bebé en su desarrollo cerebral y lingüístico:
· Tienes la grandiosa oportunidad de ser el primer y mejor maestro de tu bebé para enseñarle la lengua materna, simplemente hablando e interactuando con él o ella.
· Hablar con tu bebé ayuda al desarrollo de su Sistema Nervioso.
· Incluso si tu bebé aún no puede hablar, él puede aprender y comprender las palabras que dices.
· Tu bebé puede reconocer tu voz y es capaz de aprender idiomas incluso antes del nacimiento.
· Es más fácil para tu bebé aprender a una edad temprana porque el cerebro está creciendo más rápidamente en los primeros 3 años de vida que en cualquier otro momento.
· Cuantas más palabras le hables a tu bebé, más palabras sabrá.
· Hablar con tu bebé es una excelente manera de construir un vínculo emocional y afectivo, lo cual también ayuda a su desarrollo neurológico y psicológico.
· Al hablar con tu bebé, le estás enseñando cómo relacionarse socialmente con otras personas.
Tips para estimular el lenguaje de tu bebé:
· Habla con tu bebé todos los días, tanto como puedas.
· Narra actividades diarias a tu bebé, puedes hacerlo al momento de cambiarle el pañal, al alimentarlo, o a la hora del baño.
· Descríbele a tu bebé lo que sientes y haces.
· Responde a los sonidos de tu bebé, es decir, conéctate con lo que tu bebé expresa y también balbucea con él como tal cual lo hace.
· Haz preguntas a tu bebé y aliéntelo a responder con expresiones faciales, gestos, arrullos, balbuceos y palabras. Esta comunicación de ida y vuelta les ayuda a aprender.
· Habla con tu bebé entonando una canción. Este tipo de conversación ayuda a tu bebé a aprender palabras.
· Usa palabras reales cuando hables con tu bebé.
· Repítele palabras y frases.
· Elogia a tu hijo cuando se comunique contigo o con otros.
· Si hablas más de un idioma, habla con tu bebé el que mejor domines, ya que tú serás su mejor guía, ejemplo y maestro para que él aprenda a hablar .
· Usa gestos para comunicarte con tu bebé.
· Introduce vocabulario nuevo a través del canto, la lectura y contando historias.
· No necesitas juguetes lujosos, solo necesitas tus palabras. ¡Enseñarle a hablar a tu hijo o hija es más barato de lo que piensas!




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